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A fines del siglo XIX habla
por todas partes en el sur de España "apóstoles de la idea", que recorrían
el país a pie, a lomo de burro y en carromatos, sin un centavo en el
bolsillo. Los trabajadores los alojaban y les daban de comer. (Desde el
principio, y esto es válido incluso hasta el día de hoy, el movimiento
anarquista español nunca fue apoyado ni financiado desde el exterior). Así
se inició un masivo proceso de aprendizaje. Por todas partes se veían
braceros y campesinos
que leían, y entre los analfabetos habla muchos que aprendían de memoria
artículos enteros de los periódicos y folletos del movimiento. En cada
pueblo habla al menos un "ilustrado", un "obrero consciente", el cual se
distinguía porque no fumaba, no jugaba, no bebía, profesaba el ateísmo, no
estaba casado con su mujer (a la que era fiel), no bautizaba a sus hijos,
leía mucho y trataba de trasmitir sus conocimientos.
H.M. Enzensberger, basándose en la Historia de las agitaciones
campesinas andaluzas de Juan Díaz del Moral
También he visitado varias bibliotecas proletarias. Casi siempre son
mantenidas por los obreros, aunque frecuentemente incluyen una escuela
para niños, algunas veces una de adultos, un club deportivo y un círculo
para conferencias y espectáculos con sección teatral, todo extremadamente
modesto, incluso miserable, pero muy activo. Hay una en la que todo se
hace en una habitación de unos dos metros y medio de lado. Soñaban desde
hace meses con poder reunir 10 pesetas para poder sacar octavillas y
atraer miembros. Alberti y yo hemos hecho una colecta y reunido la suma;
además en la imprenta donde se tira Octubre les han hecho las octavillas
por casi nada. Por el contrario, los ferroviarios tienen un círculo muy
bueno y una biblioteca de más de 2.000 volúmenes.
Estas visitas me gustan mucho, no os hacéis idea de qué magníficos en su
modestia son y la conciencia que tienen.
Juan Vicens,
julio 1933
El Centro Obrero de Cultura de Ferrol
El Centro Obrero de Cultura y Beneficencia de Ferrol (1911- 1936) es
una asociación de izquierdas donde convivían socialistas -primordialmente,
masones, comunistas, anarquistas, galleguistas...En 1935 la biblioteca del
Centro Obrero de Cultura de Ferrol tiene algo más de 10.000
volúmenes, 600 socios la sostienen. Apenas acuden mujeres. Los libros más
solicitados son los literarios, les siguen las enciclopedias y libros de
historia.
En ese momento, en Ferrol, existen otras bibliotecas: la del Círculo de
Maquinistas de la Armada (640 volúmenes), la del Canido Sporting
(200 volúmenes), la del Casino Ferrolano (846), la del Casino de
Suboficiales y Asimilados (1.000), Círculo Mercantil e Industrial
(500), Asociación General de Dependientes de Comercio (500), la de la Casa
del Pueblo (250) y las del Real Coro Toxos e Froles, Centro de Clases
Pasivas, Escuela Racionalista, Centro Republicano Radical...
Himno de las bibliotecas proletarias
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Biblioteca de la Casa del Pueblo de Madrid, 1932 |
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